Introducido desde Canadá para mejorar la prevención del avance de fuego en Argentina, el Índice de Peligros de Incendio utiliza distintos factores para definir valores de probabilidad.

Mucho se habla en esta época, de altas probabilidades de incendios, sobre el “índice de peligro de incendios”. Este indicador permite evaluar las probabilidades que existen para que se produzca el mismo. Conocerlo es muy importante, ya que permite estar alerta, actuar de manera preventiva.

Para realizar este cálculo, los técnicos especialistas tienen en cuenta factores como la temperatura, el viento, la humedad y la lluvia caída.

La metodología del cálculo de peligrosidad, comprende los siguientes datos meteorológicos: temperatura, humedad relativa, velocidad del viento, y precipitaciones de las últimas 24 horas. Cada mediodía se obtiene un índice aplicable a la hora de mayor incidencia que es alrededor de las 16.

El origen del Índice de peligros de incendios tiene lugar en Canadá, denominado Fire Weather Index (FWI), cuya traducción corresponde a índice meteorológico de incendios forestales. Este sistema se introdujo en Argentina en el marco del Plan Nacional de Manejo de Fuego.

La elección del índice canadiense está basada en que este sistema utiliza como estándar el combustible de Pino de la zona, de la Columbia Británica, es decir, se asimila el entorno a los bosques andino patagónico. Si bien en primera instancia se basa en la zona andina, luego se toma para aplicarlo en todo el país.

Bajo, moderado, alto, muy alto y extremo son los valores que puede arrojar el cálculo. Aunque cabe aclarar que además, el sistema brinda información sobre la disponibilidad de los diferentes tipos de combustible, velocidad de propagación inicial del fuego, entre muchos otros datos que sirven como orientación para el equipo técnico en el momento que se desarrolle un incendio.

En la Patagonia y en Río Negro, cuyos veranos son de altas temperaturas, las lluvias son escazas, factor que eleva la disponibilidad de material combustible, sumado la presencia de vientos fuertes, suele arrojar valores de peligrosidad elevados. Por eso respetar las medidas preventivas, es de suma importancia.

En el caso de los campistas es importante que a la hora de hacer un fogón realizarlo solo en lugares permitidos y nunca dejar el fuego desatendido. También  contar con suficiente agua para apagarlo y antes de retirarse del lugar, y revisar que el lugar del fogón esté frío acercando la mano sobre las cenizas húmedas.

En zonas abiertas no boscosas es fundamental mantener los caminos y alambrados limpios, así como también realizar picadas y cortafuegos perimetrales y crear una zona defendible alrededor de las viviendas.

La provincia ha invertido $60.000.000 en equipamientos, maquinarias, vehículos, pensando a futuro y estratégicamente en la prevención y combate de incendios. Esto se ve reflejado en el trabajo que el SPLIF realiza año a año mejorando su capacidad tanto de enfrentamiento de fuegos, como de prevención. Prevenir los incendios, es responsabilidad de todos.